viernes, 3 de octubre de 2008

In memoriam ("El Peluca" Valdez)



"Quien dijo que todo está perdido, yo he venido a entregar mi corazón"

Fito Paez

Al margen han de quedar esas infames palabras que pretenden buscar una escusa para opacar la figura de "El Peluca" y lo que ha hecho por los marginados de Montevideo y los del Uruguay. Si había tomado o no había tomado, no es motivo para fundamentar un suicidio, ya que este desgraciado hecho, tiene aún hoy en día, en disputa a sicólogos y sociólogos que siguen estudiando el caso, y a ellos les dejo el que diriman acerca de las causas.

Pero este hombre, con todos los sufrimientos y trabajos que lleva en el lomo cualquier persona que vive en un asentamiento, vio en la política una herramienta para llevarle progreso y bienestar a sus vecinos, y aún más, decidió que la acción era indispensable para llevar al fin su causa. Hoy sus palabras sin lugar a dudas han quedado en cada uno de aquellos con los que compartió un mate, tal vez algún cigarrillo y porque no...un buen vino. Alentando y trabajando, con la mirada puesta en ese futuro, al cual vamos todos caminando de la mano. El ejemplo que debe ser imitado (y luego sobrepasado) es el del sacrificio en pos de..., en el de la lucha en pos de..., en el saber sin tener conciencia que poder, es poder querer, y que en el único lugar donde el éxito se encuentra antes que el trabajo es en el diccionario.

Salud...y que el Partido Colorado que te abrió las puertas no se olvide de tu lucha.

jueves, 2 de octubre de 2008

No todos son iguales.

Es cierto que el común de la gente asocia política con corrupción (¿y quien puede decir que se equivocan totalmente?) pero lo cierto es que como la parábola biblica, el trigo y la sizaña han de crecer juntos y luego, en el momento indicado, éstos serán separados. Y porque la crisis se viene, mas allá de lo que diga el Cr. Astori y el actual Ministro de Economía, al Uruguay le va a llegar, por una razón muy sencilla...Uruguay no está en Marte!
En este video se puede ver a un integrante del Congreso Norteamericano, sin pelos en la lengua al momento de dirigirse al Director de la famosa Reserva Federal.

(Antes de reproducir poner en pausa al reproductor)

"Que no se hable mas de sensación térmica"


Asi que la señora Ministra del Interior continúa pidiendo que no se hable mas de sensación térmica. Pero, el que no se hable, no tiene relación directa con que los hechos dejen de suceder, porque si fuera tan facil, o fueramos Juan Salvador Gaviota, solo con dejar de nombrar el hambre, el mundo carecería de tal. Pero lo cierto es que el hambre sigue existiendo y que los delitos siguen ocurriendo, y que este ministerio no ha cambiado nada.

Porque en el 2007 hubieron mas de 7.800 (siete mil ochocientas) rapiñas solamente en Montevideo, y le guste o no, en el año 2001 hubieron alrededor de unas 5.800 (cinco mil ochocientos). Así que por lo pronto podemos dejar de mirar el termómetro, o quien canta la temperatura puede mentir en algunos puntos, pero la calle es la calle, y váyale a explicar a un humilde vecino que le han robado todas sus pertenencias, que hay que dejar de hablar de sensación térmica.

El día de ayer la señora Ministra del Interior presentó su nuevo plan de reestructura de la Policía. Pues bien, reestructura nada!. Lo único que hizo fue cambiar algunos peones y realizar algunos enroques de las unidades. Reestructura será cuando la Policía sea verdaderamente Nacional, cuando ya no hallan estamentos infranqueables para los subalternos y las cofradías onanistas de oficiales dejen de creerse que son masones o illuminatis.

De todas maneras, la señora ha pedido tiempo para que se vean los resultados, y es justo que la crítica aguarde un tiempo prudencial antes de arremeter nuevamente. Pero la experiencia le ha quitado la fe al común de los ciudadanos.

Tiene su tiempo señora ministra...claro que lo tiene, pero sabe usted bien que el problema de la Policía es estructural, porque no es un problema de la Policía, porque ésta, como tal, no existe. Lo tangible y verdadero es el conjunto de policías, los seres humanos de carne y huesos, que trabajan tantas horas como en los peores días de los comienzos de la Revolución Industrial.

Aguardemos atentos a ver que pasa.